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Nota
Comercial
¿Vale
la pena trabajar en la exhibición
del negocio?
Sin duda la pastelería esta
entre los oficios mas antiguos. En
todas las épocas siempre se
busco deleitar o deleitarse con un
buen sabor. Agasajar, premiar o conquistar
siempre fueron los objetivos de un
buen postre, a través de toda
la historia y de todas las culturas.
Hoy la función de la pastelería
es la misma; es esa golosina que nos
deleita, gratifica y que entra por
los ojos.
Tiene la magia de hacer que la saliva
fluya y genere lo que se llama consumo
compulsivo: la veo, me antojo y la
quiero.
Cuando entramos a un negocio no sabemos
exactamente que queremos pero lo cierto
es que buscamos algo rico. Miramos,
miramos y damos vueltas hasta que
encontramos lo que nos satisfaga;
siempre y cuando este exhibido.
Y acá se abre un abanico de
consideraciones: siempre es aconsejable
un buen surtido o variedad, eso demuestra
la importancia y calidad del negocio,
además de entretener a ese
cliente necesitado de gratificarse
o gratificar a alguien; de lo contrario,
ira a comprar a otra parte.
Los productos deben estar al alcance
del consumidor (y no detrás
del mostrador) para que pueda apreciar
la mercadería sin el menor
esfuerzo. Dejemos que se tiente.
Que haya mucha cantidad de producto.
La abundancia genera ganas y antojo
y además, el cliente pensara
que si el negocio vende todo eso por
algo será.
Démosle a cada especialidad
su lugar indicado. Una heladera exhibidora
es mejor sitio para ofrecer la pastelería,
además de mejorar su conservación.
Promocionemos periódicamente
algún postre o especialidad.
Que el cliente se acostumbre a entrar
al local para buscar la promoción
o el producto de la semana, lo mas
probable es que lleva algo mas.
Por ultimo, no dejemos de intentar
siempre algo nuevo, probando materias
primas, haciendo mezclas para lograr
diferentes sabores, indagando en los
gustos de nuestros consumidores. Seguramente
encontremos un montón de cosas
que a ellos les agradan y que nosotros
no las estábamos aprovechando.
Estas son algunas recomendaciones
para cuando nos paremos del otro lado
del mostrador, giremos la cabeza y
veamos la vitrina de las masas, la
exhibidora vertical de tortas , el
mostrador y las pequeñas góndolas
de galletas y bizcochos y nos preguntemos:
¿Se ve todo bien? ¿Hay
bastante mercadería? ¿Hay
variedad de productos? ¿Esta
correctamente ubicado lo que quiero
que se vea primero? ¿Hay alguna
promoción interesante? ¿Estoy
ofreciendo algo nuevo? ¿Tengo
algo especial para los niños?
Si contestamos estas preguntas positivamente,
podemos quedarnos tranquilos que el
negocio está bien encaminado.
Si sucede lo contrario ¿Por
que no probar alguno de estos consejos?
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